Cliente
Se trata de una empresa chilena líder en construcción e inmobiliaria, dedicada a desarrollar, ejecutar y gestionar proyectos habitacionales, comerciales e industriales. Destaca por su innovación, la calidad de sus obras y su compromiso con la sostenibilidad, atributos que la posicionan como un referente en su sector.
Su operación combina gestión de proyectos de gran escala, información sensible de clientes y socios, y relaciones contractuales de alto valor. En un rubro cada vez más digitalizado y competitivo, la seguridad de la información dejó de ser un tema exclusivamente técnico: se convirtió en un requisito comercial. Demostrar cumplimiento y solidez en ciberseguridad es hoy una condición para sostener la confianza de sus clientes y acceder a nuevos contratos.
El desafío
Fortalecer la ciberseguridad en una empresa de construcción implica un reto que va más allá de lo técnico: la seguridad se transformó en un factor de negocio directo. La compañía enfrentaba fricciones que ponían en riesgo su continuidad comercial:
- Riesgo de perder contratos clave: La falta de cumplimiento con estándares de ciberseguridad amenazaba con dejar a la empresa fuera de procesos y licitaciones estratégicas.
- Falsa sensación de seguridad: Ningún proveedor anterior había identificado vulnerabilidades, lo que generaba una confianza no validada sobre el estado real de su infraestructura.
- Exigencias de cumplimiento crecientes: El mercado y sus contrapartes demandaban demostrar adherencia a estándares reconocidos de seguridad cibernética.
- Superficie de riesgo desconocida: Sin un diagnóstico riguroso, resultaba imposible saber qué tan expuesta estaba realmente la operación ante un ataque.
- Necesidad de recomendaciones accionables: Más allá de detectar problemas, la empresa requería una hoja de ruta clara para mitigar cada riesgo identificado.
El reto: validar de forma objetiva la seguridad de la infraestructura, encontrar las vulnerabilidades que otros no habían visto y entregar un plan concreto para elevar la postura de seguridad al nivel que exige el negocio.
La solución: Migración Integral a GCP
Acid Labs se integró como socio estratégico para poner a prueba la seguridad real de la empresa, atacando el desafío con rigor técnico y una mirada ofensiva controlada. Diseñamos y ejecutamos una evaluación profunda, metódica y orientada a la acción:
✅ Pentesting tipo Gray Box
Ejecutamos un pentesting bajo el enfoque Gray Box, que simula a un atacante con acceso limitado a la infraestructura. Este modelo combina la visión externa de un intruso con cierto conocimiento interno, lo que permite descubrir vulnerabilidades más profundas y realistas que una prueba puramente externa.
✅ Metodología MITRE ATT&CK
Aplicamos la metodología MITRE ATT&CK, un marco reconocido internacionalmente que mapea las tácticas y técnicas reales que usan los atacantes. Con este enfoque identificamos vulnerabilidades críticas y explotables, priorizando aquellas con mayor impacto potencial sobre el negocio.
✅ Detección de vulnerabilidades que otros no vieron
Aceptamos como reto la premisa de que ningún proveedor anterior había encontrado fallas. Con un análisis más exhaustivo y una simulación de ataque realista, revelamos brechas que permanecían ocultas, transformando una falsa sensación de seguridad en un diagnóstico verificable.
✅ Recomendaciones específicas y accionables
No nos quedamos en el hallazgo. Entregamos recomendaciones concretas para mitigar cada vulnerabilidad encontrada, dando a la empresa una hoja de ruta clara para reforzar su seguridad de forma priorizada.
Cada etapa se diseñó para trabajar en conjunto: simulación realista, marco reconocido, hallazgos verificables y un plan de mitigación accionable, todo alineado a las exigencias comerciales y regulatorias del sector.