Client
Se trata de un grupo chileno líder en la comercialización de vestuario, calzado y accesorios, que opera marcas internacionales en Chile a través de tiendas físicas y canales digitales. Su modelo de negocio combina la venta presencial con un ecosistema de e-commerce que conecta a miles de clientes cada día con las marcas que representa.
Las plataformas online no son solo un canal de venta: son la cara visible de cada marca y el punto de contacto directo con el consumidor. Cualquier brecha en la seguridad de esos sitios puede afectar la confianza del cliente, la reputación de la marca y la continuidad del negocio. Por eso, validar y reforzar la seguridad de sus plataformas de comercio digital se volvió una prioridad estratégica.
The Challenge
Proteger un ecosistema de e-commerce con varias marcas expuestas a internet implica un reto concreto: conocer el riesgo real antes de que lo encuentre un atacante. El grupo enfrentaba fricciones puntuales que ponían en juego la seguridad de sus canales digitales:
- Nivel de seguridad web sin validar: faltaba una evaluación objetiva del estado real de seguridad de sus sitios de e-commerce, lo que dejaba dudas sobre su exposición efectiva.
- Vulnerabilidades críticas expuestas desde internet: cualquier falla accesible públicamente podía convertirse en una puerta de entrada para un ataque contra sus plataformas.
- Controles de seguridad sin comprobar: era necesario verificar si los mecanismos de protección existentes realmente resistían un intento de intrusión.
- Riesgos en autenticación y autorización: el acceso a las cuentas y los permisos de los usuarios debía revisarse para descartar brechas que expusieran datos o funcionalidades sensibles.
- Fallas en la lógica de negocio: más allá de lo técnico, había que validar que los flujos de compra y las reglas del sitio no pudieran manipularse en perjuicio del negocio o del cliente.
El reto: evaluar la seguridad de las plataformas de e-commerce desde la mirada de un atacante externo, encontrar las vulnerabilidades explotables y entregar una ruta priorizada para cerrarlas.
La Solución
Acid Labs se integró como socio estratégico para poner a prueba la seguridad real de las plataformas digitales del grupo, atacando el desafío con rigor técnico y una mirada ofensiva controlada. Diseñamos y ejecutamos una evaluación realista, metódica y orientada a la acción:
✅ Pentesting Black Box desde la perspectiva de un atacante externo
Ejecutamos un pentesting bajo el enfoque Black Box, que simula a un atacante sin ningún conocimiento interno de las plataformas. Este modelo reproduce con precisión lo que vería y podría explotar un intruso real desde internet, revelando la exposición efectiva de los sitios.
✅ Evaluación de controles visibles y detección de fallas explotables
Analizamos los controles de seguridad expuestos públicamente y buscamos activamente vulnerabilidades explotables, distinguiendo entre lo que aparenta estar protegido y lo que realmente resiste un ataque.
✅ Revisión de autenticación, autorización y lógica de negocio
Revisamos en profundidad los riesgos asociados a la autenticación (cómo se validan los usuarios), la autorización (qué puede hacer cada usuario) y la lógica de negocio (cómo funcionan los flujos de compra), tres frentes clave donde se concentran las brechas más costosas en e-commerce.
✅ Priorización de vulnerabilidades por impacto en las marcas
No nos quedamos en el hallazgo. Priorizamos las vulnerabilidades según su impacto real sobre las marcas digitales, entregando una hoja de ruta clara para mitigar primero lo más crítico.
Cada etapa se diseñó para trabajar en conjunto: simulación realista, detección explotable, revisión de los frentes más sensibles y priorización por impacto, todo alineado a la protección de la experiencia de compra y la reputación de cada marca.